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Mapas de conflictos escolares y herramientas para abordarlos
Es un proyecto de extensión de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales dirigido por el Lezcano, José María y co dirigido por Tello, Claudia Beatriz. En esta nota para la revista extensionistas los integrantes del equipo de trabajo nos comparten las experiencias y vivencias de la propuesta.
mapa conflictos

El proyecto surge institucionalmente como parte de las actividades del Instituto Medios Alternativos de Resolución de Conflictos (MARC) y de su Centro de Mediación. Este Instituto  ha sido creado por Resolución Nº 159/10 del Honorable Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, y tiene como finalidad el desarrollo de un nuevo espacio disciplinar vinculado a la resolución pacífica de conflictos para lo cual articula actividades científicas, académicas, de transferencia y extensión.

Nos comentan que el desarrollo de este nuevo espacio disciplinar implica una permanente interacción con la sociedad y sus diferentes instituciones. Así, ante un contexto social ciertamente complejo y con muchos fenómenos de conflicto, muchas veces agresivo y violento, se impone la necesidad de aportar, desde la práctica en mediación, recursos que generen prácticas con continuidad para impulsar cambios duraderos en las relaciones sociales conflictivas e ir alcanzando mayores niveles de paz social.

En ese sentido, los integrantes del Instituto MARC observaron el esfuerzo de las comunidades escolares en la búsqueda de soluciones a los conflictos que las involucran, el cual  se refleja en una experiencia acumulada y significativa que puede ser complementada y potenciada con la visión y herramientas de la mediación. Una de estas herramientas es el mapeo de relaciones conflictivas.

El proyecto consiste en la realización de actividades de mapeo y de capacitación. La comunidad educativa de cada colegio, a través del trabajo en talleres, confecciona diferentes mapas de los conflictos que la involucran, socializa sus resultados entre los diversos actores que la integran, e identifica las necesidades de capacitación para abordar los conflictos existentes. El mapeo permite no sólo identificar los núcleos problemáticos que generan los conflictos, sino también, a través de los relatos de los actores, encontrar elementos para poder intervenir en ellos. Estos elementos se transforman en recursos didácticos para los talleres y recursos estratégicos para la intervención. Los primeros permiten realizar capacitaciones que contemplan las disputas propias en cada comunidad. Mientras que los segundos permiten al Equipo del Proyecto proponer y realizar, en una etapa posterior y junto a los actores comunitarios, intervenciones específicas sobre esos núcleos para gestionar las relaciones de conflicto desde la mediación. Así, luego de los talleres de capacitación realizan abordajes concretos sobre los conflictos existentes, buscando desarrollar las capacidades y las técnicas de mediación necesarias. Finalmente, el Equipo junto a la comunidad realiza un seguimiento de la implementación y una consiguiente evaluación del Proyecto.

En el proyecto participan integrantes de las facultades de Ciencias Jurídicas, Trabajo Social y de Periodismo y Comunicación Social. Se debe destacar, porque es fundamental, la participación del Colegio Nacional Ramón Hernández a través de su Secretario de Extensión y el Equipo de Orientación Pedagógica. Este grupo de personas no sólo permitió que el proyecto pueda ser ejecutado satisfactoriamente, sino que también realizó aportes atendiendo a las fortalezas y debilidades del mismo.

En la edición que se llevó a cabo el año pasado, porque este año también se implementará en el segundo semestre, fueron diez (10) los integrantes del proyecto que se involucraron en la realización de los talleres: dos docentes de grado y posgrado (formadores de mediadores); una abogada no-docente de la Facultad de Jurídicas, con funciones en el Centro de Mediación; tres abogadas mediadoras; una becaria de investigación; un Licenciado en Comunicación Social y dos docentes de la Facultad de Trabajo Social. A este grupo de trabajo se le sumaron los profesionales del Equipo de Orientación Pedagógica del Colegio Nacional. Además del conjunto de docentes y no docentes del curso involucrado.

Al preguntarles por qué creen que es un proyecto interdisciplinario nos responden: "este es un Proyecto interdisciplinario por naturaleza. La mediación como práctica integra a diferentes disciplinas: derecho, comunicación, psicología social, etc. Luego, los integrantes del proyecto tienen diferentes orígenes disciplinares tanto por sus formaciones como por sus pertenencias institucionales: facultades de Jurídicas y Ciencias Sociales, de Periodismo y Comunicación Social, de Trabajo Social. Finalmente, la intervención se produce integrando esfuerzos de diferentes áreas que despliegan saberes procedentes de diferentes disciplinas: Equipo de Orientación Escolar, Centro de Mediación, Centro de Estudiantes, Departamentos curriculares, etc. Como se puede apreciar, lo interdisciplinario es una característica muy propia del proyecto. No se podría realizar este proyecto sin reconocer y trabajar en y desde la integración de diferentes disciplinas".

En relación a las principales dificultades con las que se encuentran nos comentan que: "están relacionadas a toda intervención en procesos educativos. La meta del Proyecto es que el mapeo, las capacitaciones en mediación y la implementación de las herramientas de esta disciplina se integren a esos procesos educativos. Para eso nos guiamos por el término REC: Resolución Educativa de Conflictos. El desafío no es solamente que las comunidades educativas se apropien de las herramientas, sino que lo hagan considerando la naturaleza educativa del vínculo que une a sus diferentes integrantes. En este sentido, la ayuda que nos han brindado las personas que integran las instancias administrativas, profesionales, docentes y no docentes de los colegios es invaluable. Entender que somos actores externos a la institución pero que queremos sumarnos a los procesos educativos internos es todo un desafío y los diferentes actores del colegio lo han entendido: padres, preceptores, docentes, integrantes del EOE, funcionarios, etc".

Al indagar sobre los objetivos propuestos a corto, mediano y largo plazo exponen que: "para responder esta pregunta, en principio me gustaría decirte que estamos trabajando concretamente un Proyecto pero lo hacemos en función de un Programa. Esto significa que los objetivos están en relación a tiempos de implementación que exceden el actual Proyecto. Así, el objetivo de corto plazo es identificar las problemáticas y capacitar en herramientas para abordarlas. A mediano plazo se busca que la comunidad educativa fortalezca sus capacidades e integre nuevas herramientas provenientes de la mediación. Finalmente, a largo plazo, la meta es que tanto los jóvenes como los adultos que integran esa comunidad puedan realizar tareas de mediación escolar".

Al momento de compartir una anécdota relatan: "hay una que nos sorprende por la claridad y los múltiples sentidos que luego se trabajaron. El primer día de trabajo con un grupo nos llamó la atención que se empleara el término "maleducados" para acusar a otro grupo perteneciente al mismo curso. Cuando trabajamos con este segundo grupo, utilizaron el mismo término pero para expresar su disconformidad con algunos docentes. Así, se nos presentó de manera natural un término que es sumamente pertinente a nuestro enfoque de trabajo en las instituciones educativas: la Resolución Educativa de Conflictos. El desafío con los grupos de ese curso fue cómo abordar las inevitables diferencias individuales, grupales y de roles de manera "educada". Surgió así la necesidad de constituir un espacio de sensibilización y concientización de la naturaleza de los conflictos, en un ámbito educativo donde la violencia es sumamente excepcional. Y esto no lo teníamos planificado. Así, la singularidad de cada conflicto es siempre una oportunidad de aprendizaje para el equipo del proyecto, de sus profesionales, mediadores y docentes".

Finalmente, nos comparten su visión acerca de la extensión universitaria: ""Extensión" puede que sea un término que necesite ser cambiado. Intercambio de saberes puede ser más adecuado si de abordar conflictos se trata. Así surge desde nuestra experiencia como equipo. Como mediadores tenemos un saber instrumental que consideramos útil para abordar los conflictos que surgen de las diferencias. Pero también las comunidades educativas tienen un saber vivencial que no puede ser dejado de lado para abordar los conflictos presentes en ellas. Nuestro conocimiento sólo no basta, el de ellas sólo tampoco. El intercambio nutre ambas partes y permite una integración que torna útiles ambos saberes".

Desde la Revista Extensionista queremos agradecerle a todo el equipo de trabajo por la colaboración y participación para la concreción de esta nota. Y en especial a Ramón Flores por su dedicación y tiempo.

 

Te invitamos a ver esta propuesta en Mapa de Proyectos

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